Hay sueños grandes y sueños pequeños que vamos moldeando a medida que la vida nos pasa por la piel. Tengo sueños de madre enamorada de sus hijos, verlos crecer felices, sanos, libres. Seguir disfrutando de esos momentos en que de la nada se acercan a mi y me dicen “ma, te amo” ahhhhhh si durara para siempre!!!
Tengo también sueños de mujer. Dormirme en los brazos del amor y saber que estará allí cuando despierte, abrazándome. Mirarme al espejo y saber que esa mujer reflejada tiene a alguien que espera verla sonreír…… y sonreírle al espejo.
Tengo sueños de viajera, ir a la isla de mis encantos, abrazar a tantos amigos que coseché en este mi viaje por un mundo virtualmente real, real, real como lo siento dentro de mi…..abrazarlos, que regalo para mi alma!
Otros sueños son más bien mundanos, nada demasiado imposible y a la vez tan lejanos…menos uno, el que acabo de cumplir.
Siempre quise tener un tatuaje y me quedaba largos ratos mirando diseños preciosos, pero no, no era lo que yo quería, el mío sería uno que representara lo que soy o lo que siento mas allá de lo que los demás puedan ver de mi, o les dejo ver.
Hace unos días, me levanté temprano, respiré profundo y salí decidida.
Decidida no quiere decir que valiente, pero seguí adelante asi que algo de valentía debía esconderse en secreto.
Abrí la puerta temblando pero inmensamente feliz.
Amé y odié al artista, lo odié con ganas mientras me mordía la lengua por no gritar y apretaba los puños por no pegarle. Supongo que es normal, después de todo estaba marcando mi vida para siempre.
Un ave fénix surca la piel de pierna ahora, muriendo y renaciendo una y otra vez. Y no es el morir que quise reflejar, mas bien la fortaleza de volver a emprender el vuelo que siempre he tenido y pocas veces creo tener. Un recordatorio de que sí puedo volver a nacer de mis cenizas, mis lágrimas y mis “ya no puedo seguir”.
Yo SI puedo.
Muchos verán simplemente un tatuaje, les gustará o no, pero será solo eso, un dibujo en mi pierna. Para mí, significa tanto que no podría expresarlo en pocas palabras y aun cuando las palabras fueran claras no se si podrían entenderme, vivir para sentir, ya saben.
El dolor fue tan grande y por tanto tiempo que luego me quedé pensando, si pude con esto, porque no podría ir por los demás sueños. ¿Por que no convertir sueños en metas? A veces amo tanto a mis sueños que temo que se cumplan y ya no tener nada mas que soñar. Pero entendí al fin que los sueños brotan como agüita en el manantial y que siempre tendré algo para desear cuando cierre los ojos.


